Elon Musk, el magnate de la tecnología y actual propietario de la plataforma X (antes conocida como Twitter), ha vuelto a generar controversia en redes sociales. Esta vez, el centro de atención es nada menos que el reconocido actor Robert De Niro, quien aparentemente ha sido eliminado de la plataforma tras una decisión directa de Musk.

La acción, acompañada por una declaración tajante: “No hay espacio para su agenda progresista”, ha desencadenado un debate encendido entre los usuarios de X, dividiendo opiniones y reavivando la discusión sobre la libertad de expresión en las redes sociales.
Robert De Niro, conocido tanto por sus papeles icónicos en el cine como por sus posturas políticas progresistas, ha sido durante mucho tiempo una voz activa en temas sociales y políticos. A través de sus publicaciones en X, el actor no ha dudado en criticar figuras públicas, incluyendo a Musk, y en promover ideales vinculados con el cambio climático, la justicia social y los derechos humanos.
Según fuentes cercanas a la plataforma, las opiniones de De Niro habrían sido calificadas como “divisivas” y “contrarias a los valores de X” por parte de Musk. Este último, quien ha impulsado una postura más abierta pero también polémica sobre la libertad de expresión en la plataforma, parece estar trazando una línea cuando se trata de figuras prominentes con ideologías que no coinciden con las suyas.
La eliminación de De Niro no ha pasado desapercibida. Numerosas celebridades y usuarios comunes han manifestado su rechazo hacia la decisión de Musk, acusándolo de censura y de imponer sus propias ideologías en la plataforma.
La actriz y activista Susan Sarandon expresó su indignación en X:
“¿En qué momento una plataforma se convirtió en un vehículo personal para silenciar voces críticas? Robert merece respeto, no censura.”

Por otro lado, los defensores de Musk argumentan que, como propietario de la plataforma, tiene derecho a regular los contenidos que considere inapropiados para el ecosistema de X. Algunos incluso aplauden su firmeza al rechazar lo que llaman “la agenda progresista exagerada” de ciertas figuras públicas.
Como es habitual, Musk no tardó en responder a la controversia. En un tuit que se volvió viral, declaró:
“No importa si eres un actor legendario o un usuario común. X es un espacio para la libre expresión, pero no para agendas políticas que busquen polarizar y dividir.”
La declaración ha sido interpretada por muchos como una defensa de sus acciones, pero también ha dejado abierta la pregunta de dónde está la línea entre la libre expresión y la imposición de límites arbitrarios.
Este último episodio es solo una de las muchas polémicas que han marcado la gestión de Musk al frente de X. Desde que adquirió la plataforma, ha impulsado cambios drásticos en sus políticas, desde la introducción de suscripciones hasta la eliminación de cuentas consideradas “problemáticas”.