En los últimos días, han circulado informes que afirman que Angel Reese, destacada jugadora de baloncesto femenino, enfrenta una crisis financiera tras perder casi 50 millones de dólares en acuerdos de patrocinio. Sin embargo, al analizar detalladamente la situación, estas afirmaciones parecen carecer de fundamento y no reflejan la realidad financiera de la atleta.

Los rumores sobre la supuesta pérdida de 50 millones de dólares por parte de Reese surgieron de informes no verificados que se difundieron rápidamente en redes sociales y algunos medios digitales. Estas publicaciones sugerían que la jugadora había perdido una suma significativa en acuerdos de patrocinio, lo que generó preocupación entre sus seguidores y en la comunidad deportiva.
Contrario a estos informes, Angel Reese ha demostrado ser una de las atletas más exitosas en términos de acuerdos de patrocinio y gestión de su imagen. Durante su etapa universitaria en la Universidad Estatal de Luisiana (LSU), Reese se destacó no solo por su desempeño en la cancha, sino también por su habilidad para atraer acuerdos de patrocinio lucrativos.
Según un informe de marzo de 2023, Reese ocupaba el octavo lugar en ganancias por acuerdos de Nombre, Imagen y Semejanza (NIL) entre los atletas universitarios, con aproximadamente 1,7 millones de dólares en ingresos. Estas asociaciones incluían marcas de renombre como Sports Illustrated, Calvin Klein, Outback Steakhouse, Reebok, Amazon y Playstation, entre otras.
Además, Reese ha continuado ampliando su cartera de patrocinadores, firmando acuerdos con empresas como Beats by Dre, Tampax, Airbnb, Bose, Raising Cane’s, Sonic y Mielle Organics. Estas asociaciones han elevado sus ingresos por patrocinio a aproximadamente 1,8 millones de dólares, según Spotrac.
Tras ser seleccionada en el séptimo puesto del Draft de la WNBA de 2024 por las Chicago Sky, Reese firmó un contrato de cuatro años valorado en 324.383 dólares, lo que se traduce en un salario anual de aproximadamente 81.095 dólares.
Aunque este salario es modesto en comparación con los ingresos de los jugadores de la NBA, Reese ha enfatizado que sus principales fuentes de ingresos provienen de sus acuerdos de patrocinio. En una entrevista, mencionó: “Solo espero que todos sepan que la WNBA no paga mis cuentas en absoluto. Ni siquiera creo que pague una de mis deudas. Literalmente”. Esta declaración subraya la importancia de sus asociaciones comerciales en su estabilidad financiera.
No hay evidencia sustancial que respalde la afirmación de que Angel Reese haya perdido 50 millones de dólares en acuerdos de patrocinio. De hecho, su patrimonio neto se estima en alrededor de 2 millones de dólares, y continúa asegurando acuerdos de patrocinio significativos. Además, Reese ha utilizado parte de sus ingresos para causas benéficas, estableciendo la Fundación Angel C. Reese, dedicada a fomentar la equidad para las niñas y grupos subrepresentados a través de diversas iniciativas.
Las afirmaciones sobre una supuesta crisis financiera de Angel Reese carecen de fundamento y no reflejan su situación actual. Por el contrario, Reese continúa prosperando tanto dentro como fuera de la cancha, consolidándose como una de las atletas más influyentes y exitosas de su generación.