Durante la audiencia, Combs, vestido con un uniforme carcelario beige y con el cabello encanecido, respondió con un escueto “Sí, lo hice” cuando el juez le preguntó si había rechazado la oferta. Según Deadline, el acuerdo habría reducido su condena a cambio de aceptar responsabilidad, pero Combs, asesorado por sus abogados Marc Agnifilo y Teny Geragos, insiste en su no culpabilidad. La fiscalía, liderada por Maurene Comey, planea presentar hasta 20 testigos, incluyendo a tres víctimas principales que acusan al rapero de abuso físico, sexual y emocional. Sin embargo, muchos testigos están “aterrorizados”, según la fiscal Mitzi Steiner, lo que complica el proceso.

El juez Subramanian estableció un procedimiento riguroso para la selección del jurado, que comenzará entrevistando a 600 candidatos, divididos en grupos de 50. Cada uno responderá preguntas de forma individual para proteger su privacidad, dado lo delicado de las acusaciones. Se espera conformar un jurado de 12 titulares y 6 suplentes en tres días. Para garantizar imparcialidad, el juez permitirá reuniones privadas en su despacho si algún candidato requiere confidencialidad. Además, autorizó que Combs use ropa de civil durante el juicio, una victoria menor para la defensa.

Un punto clave será la presentación de un video de 2016, donde Combs aparece agrediendo a su exnovia, Cassie Ventura, en un hotel de Los Ángeles. Aunque la defensa alega que fue alterado, el juez lo admitió como prueba, lo que podría influir fuertemente en el jurado. Ventura, identificada como “Víctima-1”, testificará, añadiendo peso a las acusaciones. La fiscalía también acusa a Combs de intentar influir en testigos desde prisión, lo que llevó a negar su fianza repetidamente.
Este rechazo al acuerdo, reportado por Telemundo y Infobae, refleja la confianza de Combs en su defensa, pero también el riesgo de una condena severa. Con los alegatos iniciales programados para el 12 de mayo y un juicio de ocho a diez semanas, el caso mantiene al mundo en vilo. ¿Podrá Combs probar su inocencia, o será este el fin de su imperio? El escándalo está lejos de terminar.
