LOS ÁNGELES, EE.UU. — En un giro impactante que ha sacudido al mundo del entretenimiento y de la política por igual, Justin Bieber ha anunciado públicamente que se ha visto forzado a vender todas sus propiedades inmobiliarias en los estados “rojos” (republicanos) y que tiene planes firmes de abandonar Estados Unidos. La sorprendente decisión llega luego de lo que describe como un “amargo enfrentamiento” con Elon Musk, el magnate tecnológico y dueño de X (anteriormente Twitter).

La estrella canadiense, de 30 años, compartió la noticia a través de una emotiva transmisión en vivo en su cuenta de Instagram, donde no solo confirmó la venta de sus bienes raíces en estados como Texas, Florida y Tennessee, sino que también expresó su creciente incomodidad con el clima político actual en EE.UU.
“He intentado mantenerme neutral por años, pero lo que está ocurriendo ya no me permite quedarme callado”, declaró Bieber visiblemente afectado.
Según fuentes cercanas al entorno del cantante, el conflicto con Elon Musk se habría originado luego de una intensa discusión privada relacionada con temas de libertad de expresión, derechos civiles y el manejo del contenido en redes sociales.
Aunque Musk no ha emitido una declaración oficial, múltiples medios reportan que el enfrentamiento escaló a tal punto que Bieber se sintió acosado y censurado, especialmente por lo que calificó como un “ambiente tóxico y derechizado” promovido en las plataformas dirigidas por Musk.

Algunos rumores incluso señalan que hubo un cruce de mensajes privados con tonos amenazantes, aunque esta información no ha sido confirmada.
Lo más impactante del anuncio ha sido la magnitud de la decisión. Según documentos filtrados por portales inmobiliarios, Justin Bieber habría vendido al menos cuatro mansiones de lujo ubicadas en zonas de alto perfil dentro de estados como Texas y Florida. Se estima que las transacciones superaron los 45 millones de dólares en total.
Su representante legal confirmó que la venta fue “urgente” y “por motivos de seguridad personal y coherencia ideológica”.

Cuando se le preguntó por sus próximos pasos, Bieber fue claro: “Mi esposa Hailey y yo ya estamos considerando instalar nuestra residencia permanente en Europa o Canadá. Necesitamos paz, necesitamos un ambiente donde la libertad no se vea manipulada por intereses tecnológicos o políticos”.
