
Elon Musk enfrenta uno de los momentos más oscuros de su carrera como CEO de Tesla. Lo que parecía un año de consolidación para el gigante automotriz, ha tomado un giro alarmante: las acciones de Tesla se desploman, las ventas caen en picada y los mercados internacionales, especialmente la Unión Europea y Canadá, comienzan a cerrar sus puertas a los productos “Made in USA”.
El desplome de Tesla: ¿Qué está ocurriendo?
En las últimas semanas, las acciones de Tesla han sufrido una caída estrepitosa de más del 18%, según datos de Nasdaq. Los analistas atribuyen esta tendencia a una combinación de factores críticos: exceso de inventario, reducción de la demanda global y una percepción creciente de que la innovación de Tesla se ha estancado frente a competidores emergentes.

A esto se suma el descontento de inversores que ven cómo los ambiciosos planes de Musk —desde la robótica hasta la colonización de Marte— desvían recursos y atención del núcleo de Tesla: la producción y venta de vehículos eléctricos.
Ventas en crisis: ¿Dónde están los clientes?
Durante el primer trimestre de 2025, Tesla reportó una caída del 23% en ventas globales, una cifra que ha encendido todas las alarmas en Wall Street. En Europa, las matriculaciones de vehículos Tesla descendieron un 30% en comparación con el mismo periodo del año pasado.

En Canadá, donde Tesla había gozado de un crecimiento sostenido durante cinco años, los distribuidores informan una ralentización notable en la demanda, especialmente tras los recientes incentivos del gobierno canadiense para automóviles fabricados en suelo nacional.
Unión Europea y Canadá: ¿castigo geopolítico o estrategia industrial?
Los cambios de postura por parte de la UE y Canadá no son coincidencia. Diversos analistas sugieren que se trata de una respuesta estratégica a las políticas económicas de EE.UU., especialmente las medidas proteccionistas implementadas bajo el gobierno actual. En Bruselas, se discute abiertamente la posibilidad de imponer aranceles adicionales a los vehículos eléctricos importados, lo que afectaría gravemente a Tesla y otras marcas estadounidenses.

Por su parte, Canadá ha endurecido sus requisitos de elegibilidad para incentivos fiscales, excluyendo a vehículos que no sean ensamblados localmente. Esta medida ha sido interpretada por muchos como un golpe directo contra Tesla y sus operaciones internacionales.
El factor Musk: ¿genio o distracción?
Elon Musk continúa siendo una figura polarizante. Mientras que algunos lo ven como un visionario que ha transformado industrias completas, otros lo critican por su estilo de liderazgo errático, sus publicaciones controvertidas en X (antes Twitter), y su aparente incapacidad para delegar funciones clave dentro del imperio Tesla.
