En un incidente que ha desatado una tormenta de reacciones en redes sociales, Shaquille O’Neal, la leyenda de la NBA, ha tomado una postura que ha polarizado a la opinión pública. Durante una reciente visita a un restaurante en Los Ángeles, O’Neal presuntamente expulsó a Lia Thomas, una atleta transgénero que ha sido foco de controversia en los últimos años, declarando que las “personas woke no son bienvenidas” en su establecimiento.

Según testigos presenciales, el incidente ocurrió el pasado fin de semana en un restaurante de lujo del que O’Neal es propietario parcial. Lia Thomas, conocida por ser una nadadora universitaria que rompió barreras y generó debates sobre la inclusión trans en el deporte, habría llegado al lugar acompañada de amigos. Fuentes cercanas afirman que O’Neal se acercó a la mesa de Thomas para comunicarle que no podía quedarse en el lugar.
Aunque las circunstancias específicas de lo sucedido no están claras, lo que sí se sabe es que las palabras de O’Neal han generado una discusión nacional. “No tengo nada contra Lia personalmente, pero este restaurante no es un lugar para discursos woke. Queremos mantener la esencia tradicional del ambiente”, habría dicho el exjugador, según algunos testigos.
Las redes sociales, como era de esperar, explotaron tras la difusión de la noticia. Algunos elogiaron la acción de O’Neal, argumentando que estaba ejerciendo su derecho como propietario de un negocio. “Finalmente, alguien con valor para enfrentarse a esta narrativa”, escribió un usuario en Twitter.

Por otro lado, muchos calificaron la acción como discriminatoria y perjudicial. “Esto es un retroceso en la lucha por los derechos de las personas trans”, afirmó una destacada activista LGBTQ+ en Instagram. Incluso figuras públicas como celebridades y políticos se han sumado al debate, polarizando aún más las posturas.
Thomas, por su parte, emitió un comunicado a través de sus redes sociales expresando su decepción. “Es lamentable que, en pleno siglo XXI, todavía enfrentemos este tipo de exclusión. No busco confrontaciones, solo un espacio donde pueda disfrutar de una comida con mis amigos sin ser juzgada por mi identidad.”
La atleta también destacó la importancia de seguir luchando por la inclusión y el respeto en todos los ámbitos de la sociedad. Su mensaje fue compartido miles de veces y recibió un apoyo masivo de la comunidad LGBTQ+ y sus aliados.

En respuesta a la ola de críticas, O’Neal se mantuvo firme en su posición. “No es cuestión de odio ni discriminación. Creo que hemos llegado a un punto donde todo se vuelve demasiado político. Este es un espacio para relajarse, no para debates ideológicos. Mi intención no era ofender a nadie, pero me mantengo en mi postura,” declaró en una entrevista exclusiva.
O’Neal también subrayó que su restaurante tiene una política inclusiva, pero que también busca evitar que las tensiones sociales e ideológicas afecten la experiencia de sus clientes.
